Voluntariado Universitario con Enfermos de Cáncer y sus Familiares.


El ingreso en el hospital por diagnóstico de alguna enfermedad oncológica se percibe como un acontecimiento especialmente traumático debido a la serie de experiencias que de él se derivan: Experiencia de privación, en la que el enfermo, por el hecho de serlo, se ve privado de su salud y de muchas otras cosas importantes con la que esta este momento contaba. Experiencia de frustración, por las importantes limitaciones que conlleva la hospitalización; y experiencia displacentera o dolorosa porque el paciente va a estar sometido a agresiones, tales como pruebas y tratamientos aversivos, dolorosos; y a los efectos colaterales que dichos tratamientos producen.

En suma, y a partir del análisis de estas experiencias que se derivan de la enfermedad, se puede concluir que los problemas que manifiesta el enfermo y sobre los que puede tener competencia el voluntario son:

  • Una importante privación sensorial y social.

  • Alteraciones emocionales como la ansiedad y el temor.

  • Pérdida de autonomía y, asociado a ello, un sentimiento de inutilidad.

  • Necesidad de comunicación insatisfecha.

  • Pérdida de valía personal y alteración en su imagen corporal y en su autoestima.



La acción del voluntario se sitúa, por tanto, en el nivel de contacto personal con el paciente, aporta un suplemento de atención, de calor humano, de sostén afectivo que complementa la atención ofrecida por el personal sanitario.



¿A quién va dirigido?

Estudiantes de Medicina, Enfermería y Fisioterapia que quieran aprender a contactar con personas necesitadas y desconocidas.



Dedicación

30 Horas (3 horas a la semana durante 2 meses)